El kilómetro seis de la carretera Bibijagua, en Isla de la Juventud, anualmente en 120 días, florece color rosa, entre hojas verdes tribuladas y finalmente, viste de gala con hermoso rojo vino. En cada surco, los numerosos cálices rojos, frutos de la planta malvácea Flor de Jamaica, variedad cubana “Dogo”, anuncian el amor de la joven pareja formada por Yoanni García y Yanelis Rodríguez, con ejemplo personal muestran a su bebé de seis años y a la comunidad, que la constancia laboriosa con sabiduría para resistir y vencer en la adversidad, siempre da buenos frutos.
Innumerables anécdotas describen los desafíos impuestos y vencidos por los jóvenes pineros para el cultivo de la benéfica y hermosa planta, gestada y extendida a otras provincias, por la DraC María Caridad González Cepero, Investigadora y Jefa del Grupo de Técnicas Nucleares Aplicadas del Departamento de Genética en el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas, en Mayabeque, quien junto al MSc Rodolfo Guillama Alonso y al resto del equipo, han hecho realidad esta y otras variedades registradas en el país y extendidas en colaboración fuera de Cuba.
Lo que para Yoanni y Yanelis, comenzó con una pequeña planta en su jardín, regalo bondadoso de un abuelito de la comunidad, les despertó curiosidad por investigar sobre la novedad. Al probar su potencial en 2019 y comprobar la vitalidad y adaptación al suelo de la Jamaica con numerosos cálices, se ha convertido en un sueño realizable. Hoy poseen una hectárea de la Hibiscus sabdariffa, variedad Dogo; motivado por el fascinante descubrimiento familiar de las propiedades medicinales y nutricionales del cultivar, ha comprobado que, va ganando un espacio en el paladar de los comunitarios pineros.
Crear una cultura de consumo, fue el mayor desafio inicial. El desconocimiento general, requirió esfuerzo educativo constante y gestión pública para promover la Jamaica en redes sociales, entrega de cálices frescos a domicilio en bicicleta, acompañado de charlas instructivas sobre las bondades de la planta, a clientes, amigos, funcionarios y comunidad en general. Reafirmaron con inteligencia resiliente, la importancia de diversificar la agricultura territorial con alternativas de alto valor agregado.
El empeño y la certeza que sí se puede hacer la diferencia para el bien, les motivó a nombrar la finca “Flor de Jamaica” en honor al cultivar generoso de la variedad Dogo y les ha premiado con la participación en un proyecto para el desarrollo local del municipio.
Yoanni y Yanelis, en plena campaña donde la atención cultural es clave, trabajan con la misma ilusión del primer dia, convencidos de que la “Flor de Jamaica”, no solo da el sustento de la familia, también aporta una mejor salud y soberanía alimentaria para toda la comunidad. Proyectan sembrar el resto de las variedades inqueñas y tener un banco de semillas por variedad para conservarlas y reabastecerse.
Continuar con el extensionismo, así como, debelar las principales bondades que ofrecen las variedades cubanas, registradas hasta el 2025 por la DraC María Caridad González Cepero, constituye fortaleza para crear cultura de conocimientos, sobre la base de experiencias científico-productivas durante la gestión para cultivar, producir y comercializar componentes y derivados que garanticen el mejor uso de la Hibiscus Sabdariffa.
Solo el trabajo cohesionado de un equipo, convencido de la importancia de la planta “Flor de Jamaica” podrá vencer el gran reto: hacerla extensiva a todo el país y garantizar la sostenibilidad.
FLOR DE JAMAICA, UNA PLANTA NATURALMENTE SALUDABLE Y BELLA
#ColaboraciónCiencia-Productor.
#Finca “FlorDeJamaica”
#IslaDeLaJuventud.
#Mayabeque-Cuba.
